• Xavier Miralpeix

10 trucos eficaces para vencer la ansiedad por la comida


Hay personas que a través de la comida intentan calmar su hambre emocional y lo primero que tenemos que hacer es averiguar las causas de esa ansiedad porque la ansiedad por la comida, o por cualquier otra cosa está ligada a la falta de autoestima. Por eso es muy importante enfocarnos e identificar nuestras virtudes y talentos, querernos y aceptarnos como somos. De esta manera conseguiremos sentirnos llenos, satisfechos. Cuando nos sentimos felices, tenemos un mayor control sobre lo que comemos, ya que no dependemos de recompensas externas para sentirnos satisfechos. Si mantenemos la ilusión por la vida, por aprender y por compartir, la ansiedad por la comida desaparecerá.


Estos son los 10 tips que aconsejo Consejos que pueden ayudarte a mantener tu ansiedad a raya:


1. Ingiere líquidos para saciarte.

Cualquier tipo de líquido nos ayudará a sentirnos saciados. Por ejemplo, tomar infusiones calientes y asegurar un buen aporte de agua diaria (2-3 litros) ayudan a sentirnos saciados y a hidratar a nuestros órganos y músculos. Tomar uno o dos vasos de agua antes de las comidas también ayuda a llegar con menos hambre a la mesa. Es un método efectivo que al llenar nuestro estómago con líquido, nuestro cerebro lo interpreta como alimento y nos saca de esa ansiedad por meterle bocado a cualquier cosa que pillemos en la nevera.


2. Evitar en exceso los alimentos excitantes. Evitar en gran medida las bebidas excitantes como el café o el té, y también el chocolate en exceso o el azúcar refinado. Este tipo de alimentos aumentan nuestros niveles de adrenalina, que nos puede elevar nuestro estado de ansiedad y por tanto de hincarle el diente a algún manjar, frecuentemente azucarado para seguir proporcionando la demanda a nuestro cerebro de azúcares.


3. La fibra nos ayuda a saciarnos.

Consume alimentos altos en fibra porque harán que te sientas más saciado y no sentirás con tanta frecuencia ese vacío de estómago. Consumir legumbres, que aportan fibra y, además, sacían, frutos secos, levadura de cerveza, pan integral, pasta integral, arroz integral, etc.


4. La importancia del triptófano.

Las proteínas animales (carnes, pescado o huevos), plátanos, piñas y frutos secos contienen triptófano, que tiene un efecto tranquilizador gracias al triptófano. El triptófano es un aminoácido que, después de unos complejos ciclos metabólicos en el organismo, se transforma en serotonina. Por lo tanto, debemos asegurarnos un correcto aporte de triptófano, ya que puede ayudar a regular los niveles de serotonina, neurotransmisor que participa en el control del apetito y está relacionado con el estado de ánimo.


5. Consume Omega 3.

Los alimentos ricos en omega 3 como los pescados azules y los frutos secos y los cereales integrales que nos aportan vitamina B, favorecerán la mejora de la ansiedad. La vitamina B6 participa en los ciclos metabólicos para formar serotonina a partir del triptófano. Por lo tanto, en épocas de más nervios, es bueno tomar alimentos con vitaminas del grupo B, como copos de avena, levadura de cerveza o germen de trigo.


6. Consume ante todo Carbohidatos complejos.

Los carbohidratos complejos (pan, pasta, arroz, cereales, galletas, patatas, lentejas, etcétera) también colaboran en el aumento de la cantidad de serotonina. Siempre es más recomendable que sean integrales por el aporte de fibra y que el consumo de estos, también esté controlado porque en exceso pueden hacernos ganar peso, ya que al fin y al cabo, también son azucares pero son mucho más lentos que los azúcares simples y por supuesto, mucho más saludables ya que tardan mas en convertirse en grasa y, sobre todo, porque tienen un menor índice glucémico. Esto significa que los niveles de glucosa en sangre no aumentan tan rápidamente como si tomásemos carbohidratos complejos refinados. Gracias a esto, conseguiremos saciarnos mantenernos saciados por más tiempo y los niveles de insulina no aumentarán drásticamente, y la grasa la mantendremos a raya.


7. Consumir magnesio. Un buen aporte de magnesio es importante para calmar el nerviosismo que acompaña la ansiedad. Conseguiremos esto con 4-5 nueces al día, legumbres, alimentos integrales, albaricoques, verduras de hoja o con un suplemento de magnesio.


8. Realizar cinco comidas al día.

Hacer dieta no significa no comer o pasar hambre, sino comer adecuadamente, respetar los horarios y no dejar pasar mucho tiempo entre comidas. Si estamos mucho tiempo sin comer, tendremos más sensación de descontrol. Lo ideal es comer cinco veces al día. Hay que saber, además, distinguir entre la sensación de hambre y la ansiedad. Si notamos que tenemos un momento de ansiedad, hay que pararse y pensar en lo que estamos a punto de hacer, si merece la pena comer algo que nos aportará muchas calorías después de todo el esfuerzo realizado y que después nos hará sentir mal y frustrados por nuestra falta de voluntad.


9. Date tu tiempo para comer y cenar. Hay que intentar comer sin prisa, relajado, centrado en lo que comemos y masticando bien (de esta manera haremos mejor la digestión) y tomarte al menos 20-25 minutos para las comidas, ya que la sensación de saciedad se consigue después de 20 minutos de haber empezado a comer. También es conveniente levantarse de la mesa una vez hemos terminado de comer para evitar la inercia a seguir comiendo.


10. Organízate. La hora de hacer la compra también es importante: nunca debemos ir a comprar cuando se acerca la hora de la comida, ya que la sensación de hambre nos puede llevar a comprar alimentos muy calóricos (como bollería de snacks). Cuando vayas a comprar lleva una lista de lo que necesitas y, simplemente, compra lo que hayas apuntado, nada más.




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